Sección Yuri: Adachi to Shimamura
10/02/2021
Heavy Reseñas: Ram / Portrait – Under Command
18/02/2021

Heavy Reseñas: Yngwie Malmsteen – Facing the Animal

Yngwie Malmsteen es sin duda todo un personaje, amado y odiado por partes iguales, el sueco es el equivalente a Zlatan Ibrahimovic pero con una guitarra, arrogante en sus palabras pero cuando se refiere a la hora de demostrar su calidad en lo que hace, ambos son los mejores en lo suyo, o al menos en el caso de Malmsteen lo fue por mucho tiempo (lo de Zlatan es demencial, a sus 39 años es uno de los mejores delanteros del mundo, no se cansa de hacer goles, muchas veces tan absurdamente increíbles que vale la pena ver sus anotaciones más de una vez), pero claramente acá no estamos para hablar de fútbol, sino de música.

Como mencionaba en un principio, Malmsteen, es esa figura que crea debate cuando escuchas su nombre, con casi 40 años de carrera donde siempre ha estado en el foco, hace difícil que eso no ocurra, pero de algo estamos seguros, al pasar los años aún mantiene la relevancia que siempre ha tenido, sea para bien o para mal.  

Después de su corto paso por Steeler (la banda estadounidense donde estaba Ron Keel, no los alemanes donde tocaba el gran Axel Rudi Pell), y en Alcatrazz con el grandioso Graham Bonnet, el oriundo de Estocolmo decidió que era momento de aventurarse en solitario allá en 1984, dando rienda suelta a ideas, composiciones y solos de guitarra que generan un éxtasis sonoro, siempre acompañado de grandes músicos (como Jeff Scott Soto, Mark BoalsAnders JohanssonJens Johansson, Joe Lynn TurnerMike Terrana o Michael Vescera, entre varios nombres que se me vienen a la memoria) con los cuales por casi 15 años y habiendo editado 8 discos de una calidad asombrosa (serían 9, pero Inspirations al ser un disco de covers no lo considero como tal) debía llegar a un punto donde la historia debía dar un giro de 180 grados, esto nos lleva a 1997 y su noveno disco, Facing the Animal, el cual revisaremos el día de hoy.

Con Facing the Animal, Malmsteen no se quedó atrás con la calidad de los músicos que participaban en el disco, con Mats Levén (quien después cantaría en bandas como At VanceCandlemassKrux Therion) en las voces, Barry Dunaway (quien tocó en el legendario Trial by Fire: Live in Leningrad de Malmsteen) en el bajo, Mats Olausson en teclados, y el inmortal Cozy Powell en batería, siendo este uno de sus últimos trabajos antes de morir en 1998, sería la formación para editar este disco que fue lanzado por el sello Pony Canyon en Japón y ya después por distintos sellos a lo largo de los años.

El disco empieza con Braveheart, un tema que goza de complejas estructuras, donde el trabajo en la sección instrumental es rico en variaciones que maravillan el oído, con un Mats Levén, totalmente inspirado, es derechamente uno de los mejores temas del sueco, y uno con el si te preguntan «¿qué tema me recomiendas para empezar a escuchar a Malmsteen?», sin duda Braveheart sería una de las mejores recomendaciones.

Facing the Animal es un tema más pesado pero con harta vibra, donde todos logran darle cierto sabor de forma balanceada, el riff tiene esta mezcla pero el bajo y la batería son los que dan importancia en la vibra recién mencionada, respecto al teclado, crea un contraste con lo anterior, es un gran tema.

Enemy empieza de forma bastante melódica, donde el teclado y la batería tienen harto protagonismo, los riffs presentados acá tienen una dirección bastante hardroquera, una cosa que siempre me ha gustado de los trabajos de Malmsteen, es que sus vocalistas se acoplan de manera perfecta a la propuesta de cada disco, y esta no es la excepción, Levén tiene la voz perfecta para este estilo de temas.

Sacrifice comienza con Malmsteen dando clase, algo que le cuesta poco, para dar paso a un riff algo «minimalista» pero efectivo, no me malentiendan, no lo digo de mala forma, sino por el hecho de que a pesar de todos los recursos que tiene, a veces deja en claro que menos puede ser más. El resto de la banda está perfecta en la ejecución, aunque con la calidad de músicos que tiene la banda no puedes esperar menos, es uno de los puntos altos del disco.

Like an Angel – For April es una balada que comienza con piano y un solo monumental primero con guitarra acústica y después con guitarra eléctrica, no es la primera vez que Malmsteen se adentra en este terreno (con temas como Save Our Love), y lo hace muy bien, el coro destaca por su buen trabajo vocal y el solo de guitarra posterior evoca harto sentimiento, su técnica es increíble y deja este tema como uno de los mejores momentos del trabajo.

My Resurrection tiene un comienzo con un coro que da paso a un tema muy a lo Rainbow pero en el estilo que sólo el sueco sabe desarrollar, es un tema bastante ondero con Mats Levén en estado de gracia, en especial cuando llega el coro donde la intensidad va aumentando, y el trabajo en la sección instrumental en la parte del solo es maravilloso, con ese estilo neoclásico acompañado por una base rítmica que acompaña de forma perfecta, especialmente en el trabajo de Cozy Powell, que gran baterista fue (y siempre lo será). Por lejos uno de los mejores temas del catálogo del sueco.

Another Time comienza con un riff que Rata Blanca claramente tomo prestado para su Volviendo a Casa, que aparece en el disco El Camino del Fuego, más allá de ese detalle, ambos temas no tienen mayor parecido, tiene riffs que no se mueven tan rápido, manteniendo el estilo que el trabajo tiene en general, un tema más orientado al Hard Rock con mucha onda, con coros gancheros y un trabajo vocal e instrumental de gran factura, el solo destaca bastante, en ese sentido este disco no recicla esos recursos y se agradece. Es otro gran tema.

Heathens from the North es un tema distinto, recuerda un poco a I’m A Viking (y no solo por la temática de la letra), manteniendo una estructura similar pero sin ser una copia de I’m A Viking, especialmente en el solo, el cual es bastante bueno. No es un mal tema pero no caigas en la comparación con el tema recién mencionado porque si no tu percepción de este tema no será la mejor.

Alone in Paradise es un tema con mucho feeling, especialmente en las estrofas pero su punto fuerte es el coro, que es impresionante, especialmente en lo que respecta a los backing vocals, el trabajo en guitarras mantiene ese feeling que resulta ser un gran aporte en su desarrollo, otro de los puntos altos del disco y del catálogo del guitarrista (y personalmente uno de mis temas favoritos del sueco).

End of My Rope tiene un riff más «veloz», me recuerda un poco al de I’ll See the Light Tonight, para después pasar a algo más cercano al estilo del disco, es algo interesante, los discos de Malmsteen tienen una línea donde cada tema se mantiene por ese lado, cada uno con personalidad propia, y esta no es la excepción, la influencia hardroquera con toques melódicos funciona acá, quizás lo que diré sea algo repetitivo pero todos se lucen, a veces el toque un poco minimalista en las estructuras de las estrofas y los coros es lo mejor acá y quedas con la sensación de que este es el estilo que debería tener en sus trabajos posteriores.

Only the Strong es el tema más largo del disco y parte bien, creando expectativas para dar paso a un material sólido, con harto sentimiento, donde lo mejor que has escuchado en este trabajo lo aplican de la mejor forma acá, Mats Levén es un vocalista increíble, pero me recuerda a monstruos como Jørn Lande o Russell Allen, que siendo que no tienen voces parecidas, tienen ese estilo de cantar potente. A mitad del tema, este baja las revoluciones, dando pie a que el trabajo adquiera otra vibra donde todos sacan lo mejor de su repertorio.

Poison in Your Veins comienza con un riff intenso, es más acelerado que gran parte de lo escuchado en el disco, pero la calidad está a la par, a pesar de ser un tema que posiblemente pase desapercibido pero sería injusto considerando que llegada la mitad del tema con un solo realmente apoteósico, este es de esos temas que si le pones atención gustan a la primera.

El disco concluye con Air on a Theme, instrumental donde la guitarra del sueco hace gala de su agraciada técnica en cerca de dos minutos, acompañado por el teclado de Dunaway, no hay mucho que decir acá, simplemente sentarse y escuchar esta grandiosa pieza.

El noveno trabajo del sueco es una obra bastante versátil, con hartas influencias hardroqueras pero sin dejar de lado el Heavy Metal y el estilo neoclásico que Malmsteen logró imponer durante varios años, marcando diferencias con otros trabajos, con tintes más cercanos al Power Metal, o donde los instrumentales pueden tener mayor protagonismo, este era sin duda el camino que el sueco debía tomar a partir de este momento.

Facing the Animal es un momento crucial en la carrera de Yngwie Malmsteen, más allá de que al año siguiente sacará el grandioso Live!!, grabado en Sao Paulo durante la gira de este disco, lo que vendría después pasaría de una fantasía a una película de terror, partiendo por trabajos discretos, no malos, pero no muy destacables como AlchemyWar to End All Wars o Attack!!, a trabajos experimentales y olvidables como Angels of Love (disco de instrumentales acústicos), a bodrios como SpellboundWorld of Fire o Blue Lightning (donde sale uno de los peores temas de su discografía, Sun’s Up Top’s Down, tema basado sobre sus autos), los que dejan al sueco en estos días como una parodia de lo que era en sus días de gloria. Tampoco las polémicas declaraciones hacia sus ex compañeros (si es que los llama compañeros) de banda lo dejan muy bien parado.

Siendo honesto, si Facing the Animal hubiera sido el último disco de Malmsteen, su carrera habría finalizado en lo más alto.


Escrito por Sorlac.

Sorlac
Sorlac
Dark Demon Oni Akuma | Sorlac es demihumano domesticado y calificado para clasificar 50.000 tipos de metal diferentes. Además un amante del anime clásico. Un buen tipo, no te asustes por sus alas negras...